La legisladora fue categórica: “Las modificaciones que se han anunciado para nada modifican la esencia de la reforma laboral [./tag/28254/reforma-laboral], que seguimos llamando una reforma laboral esclavista”. En ese sentido, advirtió que “se mantienen todos los puntos que atacan a los derechos de los trabajadores y las trabajadoras que tienen que ver con la legalización de la precarización [./tag/3689/precarizacion], la flexibilización de nuestras jornadas laborales, el salario dinámico y los ataques a las formas de organización”.
Mercedes De Mendieta [./tag/419061/mercedes-de-mendieta] remarcó que los cambios negociados no apuntan a mejorar las condiciones laborales sino a acuerdos políticos: “Lo que ha negociado o intentado negociar el gobierno son puntos que tienen que ver con ganancias o con los aportes a las obras sociales, que son negociaciones con los gobernadores y con la burocracia sindical”. Y aclaró: “Los sindicatos combativos seguimos rechazando de plano el conjunto de esta reforma laboral”.
En ese marco, cuestionó el rol de la Confederación General del Trabajo de la República Argentina [https://cgtoficial.org/] (CGT [./tag/2163/cgt]): “La CGT es fuertemente responsable también de lo que vaya a ocurrir en el día de hoy, porque si bien convoca a movilizar, no ha llamado paro ni ha impulsado ningún tipo de campaña para organizar a la clase trabajadora para enfrentar esta reforma laboral esclavista”. Según explicó, “se ha dedicado a intentar mantener y a negociar los puntos en los que está particularmente interesada”, como los aportes a las obras sociales.
La diputada sostuvo que el proyecto implica un grave retroceso histórico: “Es un proyecto que nos hace retroceder al siglo XIX”. Desde su experiencia como docente, reflexionó: “Pensábamos cómo íbamos a explicarles a los chicos cómo ganamos derechos como la jornada de 48 horas y cómo ahora te la quieren arrebatar”.
También desmintió los argumentos oficiales sobre el empleo informal: “Es mentira que esta ley termine con la informalidad del empleo, lo que hace es legalizar la precarización”, y detalló que mantiene a muchos trabajadores “como trabajadores independientes, sin cargas sociales, sin aguinaldos, sin vacaciones”.
Al describir la situación social, afirmó: “Hay una inflación que nos come el bolsillo, salarios por el piso, crece el desempleo en la Argentina [./tag/344/argentina]”, y graficó: “La realidad de la clase trabajadora es endeudada, sacando créditos para llegar a fin de mes, utilizando la tarjeta, haciendo malabares para llegar al día 10”. Por eso, advirtió: “Esta ley nos va a poner en una situación de precarización nunca vista en la Argentina”.
Respecto a la movilización, convocó a no dar la pelea por perdida: “Llamamos a todo el mundo a movilizar, a no creer que esto está terminado”, y explicó que “esto es solo el primer paso, que es el Senado, y después tiene que pasar por la Cámara de Diputados”. En ese sentido, recordó que “cuando la presión popular y la calle hablaron, eso sin dudas cambió el escenario”.
Sobre el protocolo antipiquetes, señaló: “Las amenazas están planteadas, pero no tenemos miedo”, y fue contundente: “Si acá pasa algo, hacemos responsable al gobierno, al ministerio de Seguridad y a Patricia Bullrich de cualquier represión”. Además, subrayó: “No es violencia, es represión”.
Finalmente, cerró con una definición política: “Yo tengo mucho más miedo de una Argentina sin derechos”, y concluyó: “Vamos a seguir la pelea hasta el último día para evitar que esta reforma pase”. (www.REALPOLITIK.com.ar [http://www.REALPOLITIK.com.ar])