Maximiliano D’Alessio, presidente de Terra Ignis, confirmó la llegada al puerto de Ushuaia de la turbina y las 6.200 toneladas de equipamiento para la nueva central termoeléctrica, en momentos en que el mercado mundial enfrenta demoras de hasta cinco años para ese tipo de tecnología. Según precisó, la actual usina quedará como reserva del sistema.
La construcción de la nueva central termoeléctrica de ciclo combinado de Ushuaia avanza en un contexto internacional adverso para este tipo de proyectos. Mientras el mercado global de turbinas de gas atraviesa una demanda sin precedentes producto del crecimiento de la inteligencia artificial y los centros de datos —con plazos de entrega de entre tres y cinco años—, la provincia ya cuenta con el equipamiento crítico en su propio puerto.
La central comenzará a operar con 40 megavatios y, una vez completado el ciclo combinado, alcanzará los 60 megavatios, el doble del consumo eléctrico actual de la ciudad. El sistema permitirá aprovechar dos veces la energía del gas natural: primero mediante la turbina de gas y luego a través de los gases de escape, que generarán vapor para accionar una segunda turbina. D’Alessio proyectó su puesta en funcionamiento para mayo de 2027.
El titular de Terra Ignis también precisó que la usina actualmente en servicio no será reemplazada por completo, sino que pasará a funcionar como reserva fría, disponible para reactivarse rápidamente ante cualquier contingencia en el sistema eléctrico provincial. Además, adelantó que el acuerdo con Austral Petróleo, Gas y Electricidad incluye una segunda central, de 100 megavatios, para Río Grande, con puesta en marcha proyectada entre 2028 y 2029.
Los dos proyectos buscan reforzar la matriz energética de una provincia que continúa siendo la única del país sin conexión al Sistema Argentino de Interconexión (SADI), lo que la obliga a sostener su propia capacidad de generación local.