La recaudación bonaerense resiste la inflación y cae solo un 1,7 por ciento real

Se trata de un trabajo realizado por el equipo del exsenador provincial Marcelo Daletto [./tag/26699/marcelo-daletto], que analizó los ingresos de la provincia de Buenos Aires hasta julio. El desplome de la actividad afectó a la mayoría de los tributos, pero el Impuesto Inmobiliario [./tag/166117/impuesto-inmobiliario] logró salvar el periodo con un fuerte crecimiento.El actual director del Banco Provincia [https://www.bancoprovincia.com.ar/] elaboró un informe sobre la recaudación de las arcas bonaerenses, cuyo monto totalizó 21,3 billones de pesos en ingresos durante los primeros siete meses del año. A pesar de registrar un incremento nominal del 30,7 por ciento, la fuerte dinámica inflacionaria provocó una contracción real del 1,7 por ciento en comparación con el mismo periodo del año anterior. Este resultado fiscal, basado en cifras oficiales del ministerio de Economía de la Nación [https://www.argentina.gob.ar/economia] y el INDEC [https://www.indec.gob.ar/], evidencia una “resistencia mayor a la esperada” en este contexto recesivo, según destacaron.

EL EQUILIBRIO EN LAS FUENTES DE FINANCIAMIENTO

El sostenimiento de las cuentas públicas bonaerenses se mantuvo dividido de manera casi simétrica entre los recursos federales y el esfuerzo propio. Las Transferencias Automáticas Nacionales aportaron el 50,6 por ciento del presupuesto total, mientras que la recaudación tributaria local representó el 49,4 por ciento restante.

En el análisis desagregado, los fondos provenientes de la Nación por Coparticipación Federal y leyes especiales alcanzaron los 10,11 billones de pesos, lo que significó una baja real del 1,0 por ciento. Por su parte, los impuestos gestionados de forma directa por la provincia sufrieron un impacto más severo por la crisis, anotando una caída del 2,5 por ciento en términos reales.

LA DISPARIDAD DE LOS IMPUESTOS LOCALES

La recaudación puramente provincial sumó 9,82 billones de pesos y expuso una marcada desigualdad entre los distintos sectores económicos. El Impuesto a los Ingresos Brutos se consolidó nuevamente como el motor indiscutido de la estructura fiscal bonaerense al aportar 7,49 billones de pesos, lo que equivale al 76,3 por ciento de la recaudación propia, sufriendo una baja real moderada del 2,3 por ciento.

En el extremo opuesto, el Impuesto Automotor y el Impuesto a los Sellos reflejaron el parate en el comercio y el mercado automotriz. El gravamen a los vehículos se desplomó un 20,5 por ciento real, mientras que Sellos retrocedió un 8,7 por ciento debido a la menor cantidad de contratos comerciales firmados en el territorio provincial.

EL INMOBILIARIO COMO EL GRAN SALVADOR

La gran excepción del balance fiscal de mediados de año fue el Impuesto Inmobiliario, que registró un notable incremento real del 16 por ciento en comparación con 2025. Este tributo aportó 0,64 billones de pesos a las arcas del Estado provincial, aumentando su participación general dentro del esquema de recaudación.

El panorama financiero de la provincia confirma una tendencia de resistencia y ajuste técnico. Si bien la recesión general erosionó la capacidad de compra de los contribuyentes, la recaudación total evitó un derrumbe crítico gracias a la fortaleza de Ingresos Brutos y el fuerte incremento real aplicado sobre las propiedades bonaerenses.

Como conclusión del informe, Daletto destacó: “En síntesis, los recursos de la provincia caen en términos reales, aunque de manera moderada. Lo que muestran los números es una recaudación que le sigue corriendo por detrás a la inflación, con la sola excepción del Inmobiliario”. (www.REALPOLITIK.com.ar)