En la terminal del Aeropuerto Francisco Sá Carneiro [https://www.aeroportoporto.pt/pt/opo/home], en Oporto, mientras me como un bocadillo de pollo empanado con tomate, espero llegar a Nueva York [./tag/271755/nueva-york]. Pienso en la Estatua de la Libertad…Nueva York alberga ese símbolo de la “libertad” y, al mismo tiempo, es la sede donde cada año se habla de la libertad de unos territorios que a menudo son ignorados. Resulta curioso reflexionar sobre ello justo ahora, cuando este momento parecía inevitable: hay algo magnético en las moquetas de los espacios internacionales. Una iridiscencia radiante partida por el rayo de la esperanza, pero tan fracturada que se separa de lo propio: se vuelve impropia.
En lo referente al Sahara Occidental, esa fractura marca el inicio de la desesperanza, alimentada por un espacio que no genera soluciones reales, sino únicamente ilusiones. Es precisamente en ese escenario cuando los militantes debemos dar un paso al lado para permitir nuevas entradas. Ante esto, me pregunto hasta qué punto es útil la palabra: si mi voz puede cambiar algo o si se disolverá en la nada; si esta experiencia será algo que valga la pena o, por el contrario, simplemente una pena.
El pasado 2 de octubre fui notificado de que esta semana intervendría como peticionario sobre el Sahara Occidental ante la Organización de las Naciones Unidas [https://www.un.org/es/about-us]. Sin embargo, hasta el día de hoy no tenía la certeza de si podría acudir: estaba a la espera de la aprobación del ESTA (Sistema Electrónico para la Autorización de Viajes) necesario para ingresar a los Estados Unidos, autorización que finalmente me ha sido concedida.
[/vadmin/js/ckeditor/../../../uploads/ckeditor/2026/10/20261005215631_aeropuerto-francisco-sa-carneiro.webp] AEROPUERTO FRANCISCO SÁ CARNEIRO.
Todo está listo. Esto significa que dispongo de exactamente tres minutos para alzar la voz. Pero mi presencia en Nueva York también tendrá otra tarea: contar desde adentro, para REALPOLITIK, cómo se desarrolla la Cuarta Comisión [./tag/692902/cuarta-comision] de las Naciones Unidas. Recorrer sus pasillos, escuchar a los peticionarios y observar las respuestas de las delegaciones permitirá acercar a los lectores lo que sucede más allá de los discursos oficiales. Una cobertura en primera persona para poner el foco en las voces, las tensiones y las decisiones que atraviesan este escenario internacional.
¿CÓMO SURGE LA CUARTA COMISIÓN?
La Cuarta Comisión de la Asamblea General de las Naciones Unidas (conocida oficialmente como Comisión de Política Especial y de Descolonización) surgió en los inicios de la Organización, en 1945. Originalmente fue concebida para supervisar el Sistema de Administración Fiduciaria y atender el proceso de descolonización de los territorios bajo mandato o fideicomiso tras la segunda guerra mundial.
A medida que el proceso de descolonización avanzó masivamente durante las décadas de 1950 y 1960, impulsado por la histórica resolución 1514 (XV) de 1960 sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales, la comisión fusionó sus labores administrativas previas con los asuntos políticos especiales para centrarse de lleno en la libre determinación y la descolonización de los territorios que aún no han alcanzado el autogobierno.
[/vadmin/js/ckeditor/../../../uploads/ckeditor/2026/10/20261005215724_organizacio-n-de-las-naciones-unidas.jpg] ORGANIZACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS.
¿QUÉ HACE UN PETICIONARIO?
Un peticionario es un ciudadano, representante de la sociedad civil, activista, experto o diplomático a quien se le concede el derecho de dirigirse formalmente a la Cuarta Comisión durante sus sesiones anuales. Es uno de los pocos espacios formales en los que una persona que no representa a un Estado puede intervenir ante la ONU [./tag/59056/onu] en el marco de esta comisión.
Su labor consiste en exponer la realidad política, social, humana y jurídica que se vive en un territorio no autónomo concreto; explicar el impacto de las políticas ocupantes o administradoras ante las delegaciones de los Estados miembros; exigir el cumplimiento de los derechos fundamentales, la aplicación de las resoluciones de la ONU y el respeto al derecho a la autodeterminación. Además, permite que voces independientes, al margen de las delegaciones estatales oficiales, tengan un altavoz formal en el foro multilateral más importante del mundo.
¿QUÉ TERRITORIOS NO AUTÓNOMOS EXISTEN ACTUALMENTE?
Según la lista oficial de las Naciones Unidas aprobada bajo el capítulo XI de la Carta de la ONU, existen 17 Territorios No Autónomos pendientes de completar su proceso de descolonización:
África: Sahara Occidental (único territorio en el continente africano pendiente de descolonización según la ONU).
América y el Atlántico: Anguila, Bermudas, Islas Caimán, Islas Malvinas (Falkland), Islas Vírgenes Británicas, Islas Vírgenes de los Estados Unidos, Montserrat, Santa Elena, Turcas y Caicos.
Europa / Mediterráneo: Gibraltar.
Oceanía y el Pacífico: Guam, Samoa Americana, Nueva Caledonia, Pitcairn, Tokelau, Polinesia Francesa.
Doy comienzo a mi cobertura de la Cuarta Comisión con REALPOLITIK. Una cobertura que no será neutral, pero que será independiente. No neutral, porque ante una ocupación la neutralidad también es una forma de tomar partido. Independiente, porque solo desde ahí la palabra conserva su peso. (www.REALPOLITIK.com.ar)