La ampliación de la Planta 4 va a descomprimir a la planta que hoy abastece a la mayor parte de Ushuaia

La ampliación de la Planta Potabilizadora 4, en el sector del Río Pipo, va a modificar el reparto de cargas dentro de la red de agua potable de Ushuaia. El presidente de la Dirección Provincial de Obras y Servicios Sanitarios (DPOSS), Cristian Pereyra, explicó el alcance del proyecto después de la firma del convenio de financiamiento entre el Gobierno provincial y el Fondo para la Ampliación de la Matriz Productiva Fueguina.

El punto central no es solamente cuánta agua más se produce, sino de dónde sale. Hoy la Planta Potabilizadora 2 es la que abastece a la mayor cantidad de vecinos de la ciudad. Con la Planta 4 ampliada, esa carga se reparte.

“Va a duplicar su capacidad de producción de agua potable”, señaló Pereyra sobre la Planta 4, y explicó que la obra permitirá descomprimir el trabajo de la Planta 2. A mediano plazo, la 4 pasaría a abastecer a cada vez más sectores de Ushuaia y a convertirse en la planta más importante del sistema.

Para una red de agua, esa redistribución importa por una razón práctica: cuando una planta concentra la mayor parte del abastecimiento, cualquier tarea de mantenimiento o cualquier falla se traduce en problemas de presión o de suministro para un universo grande de usuarios. Con dos plantas de capacidad comparable, el sistema gana margen.

La obra lleva el caudal de tratamiento de la Planta 4 a 800 metros cúbicos por hora, equivalentes a 19.200 metros cúbicos diarios, y duplica también su capacidad de reserva.

El proyecto contempla una nueva electrobomba de alta capacidad en la toma del Río Pipo, dispositivos de protección hidráulica, mejoras en las condiciones de operación y mantenimiento, y una cisterna de reserva de 2.500 metros cúbicos. El convenio de financiamiento firmado con el FAMP es por $19.857.507.194 y el plazo de ejecución previsto es de 21 meses.

Pereyra ubicó la ampliación dentro del plan director del organismo, el instrumento donde DPOSS ordena las obras de infraestructura sanitaria según el crecimiento proyectado de la ciudad.

“Como un servicio esencial debemos ir planificando, debemos ir previendo el futuro”, planteó, y agregó que la obra “es esencial para el desarrollo de la matriz productiva de la ciudad de Ushuaia”. El argumento conecta con una restricción concreta del crecimiento urbano fueguino: sin capacidad de potabilización disponible, la habilitación de nuevos barrios y desarrollos no avanza, por más que exista la tierra.

Conviene precisar el estado del trámite. Lo que está firmado es el convenio de financiamiento. El paso siguiente es el llamado a licitación pública para seleccionar a la empresa que ejecutará la obra, y luego la adjudicación.

Al momento de esta publicación no hay fecha confirmada para el llamado ni para el inicio de los trabajos. El plazo de 21 meses empieza a correr desde el inicio de obra, no desde la firma del convenio.